Lo que aprendí demasiado tarde #6: Sobre intentar quedar bien con todo el mundo | What I Learned Too Late #6: About trying to please everyone
🇪🇸 En Español
Lo que aprendí demasiado tarde #6
Sobre intentar quedar bien con todo el mundo

Fuente Pixabay
Hay un cansancio que no viene del trabajo ni de los problemas. Viene de intentar ser la persona que todos esperan que seamos.
Hola querida comunidad de Holos & Lotus
Durante muchos años pensé que ser una buena persona significaba estar siempre disponible para los demás.
Si alguien necesitaba ayuda, trataba de ayudar.
Si alguien me pedía un favor, me costaba decir que no.
Si surgía una responsabilidad extra, casi siempre encontraba la manera de asumirla.
Y aunque nunca me lo planteé de esa forma, vivía con la idea de que debía cumplir las expectativas de quienes me rodeaban.
Ser una buena hija.
Ser una buena hermana.
Ser una buena esposa.
Ser una buena madre.
Ser una buena vecina.
Ser una persona responsable.
Ser alguien en quien todos pudieran confiar.
Visto así, no parece algo negativo.
De hecho, muchas de esas cosas son valiosas.
El problema es que con el tiempo empecé a notar algo que me costó años comprender.
Por mucho que una se esfuerce, nunca logra satisfacer completamente las expectativas de todo el mundo.
El trabajo que nunca termina
Durante mucho tiempo pensé que si hacía las cosas correctamente, las personas estarían conformes.
Que si era responsable, amable y colaboradora, todo estaría bien.
Pero la vida me enseñó algo diferente.
Siempre habrá alguien que piense que pudiste hacer más.
O hacerlo mejor.
O hacerlo antes.
O hacerlo de otra manera.
Y cuando una intenta responder a todas esas expectativas, termina entrando en una carrera que no tiene línea de llegada.
Porque cada persona espera algo distinto.
Lo que para unos es suficiente, para otros no lo será.
Lo que para unos es un gesto de generosidad, para otros puede parecer una obligación.
Y sin darse cuenta, una empieza a vivir demasiado pendiente de las opiniones ajenas.
Intentar cumplir las expectativas de todo el mundo es una tarea imposible porque cada persona tiene un manual diferente.
Recuerdo muchas ocasiones en las que acepté hacer algo aunque estaba cansada.
O momentos en los que dije que sí cuando en realidad quería decir que no.
No porque me obligaran.
La mayoría de las veces nadie me presionaba.
Era yo misma quien sentía la necesidad de no decepcionar a nadie.
Me preocupaba parecer egoísta.
Me preocupaba quedar mal.
Me preocupaba que alguien pensara que ya no era tan servicial o tan colaboradora como antes.
Y así, poco a poco, fui cargando responsabilidades que muchas veces ni siquiera me correspondían.
El peso invisible de la culpa
Creo que muchas personas conocen esa sensación.
La culpa que aparece cuando intentamos poner un límite.
La incomodidad de decir "no puedo".
El miedo a que alguien se moleste.
El temor a ser juzgados.
Con los años entendí que gran parte de ese peso no venía de los demás.
Venía de mí.
De las ideas que había construido sobre cómo debía comportarme.
De la creencia de que una buena persona siempre tiene que estar disponible.
Siempre tiene que ayudar.
Siempre tiene que resolver.
Pero nadie puede vivir así para siempre.
Porque incluso las personas más generosas tienen límites.
Y reconocer esos límites no nos convierte en malas personas.
Nos convierte en seres humanos.
Decir que no a veces es la única manera de decirnos sí a nosotros mismos.
Lo que aprendí demasiado tarde
Hoy sigo disfrutando ayudar cuando puedo.
Sigo valorando la responsabilidad y el compromiso.
Pero también intento recordar algo que antes olvidaba.
No tengo que cargar con todo.
No tengo que responder a todas las expectativas.
No tengo que convertirme en la solución de cada problema.
Y, sobre todo, no necesito sentir culpa cada vez que pongo un límite razonable.
Aprendí demasiado tarde que decir "no" no me convierte en una mala persona.
Simplemente significa que también tengo necesidades, tiempo, energía y límites que merecen ser respetados.
Y entendí algo que me habría gustado descubrir mucho antes.
No vine al mundo para cumplir el papel que otros imaginaron para mí. Vine a vivir mi propia vida de la mejor manera que puedo.
Gracias por leer.
Las imágenes son de Pixabay.
La versión en inglés fue hecha con DeepL Translate.
🇬🇧 In English
What I Learned Too Late #6
About trying to please everyone

Source Pixabay
There is a kind of exhaustion that does not come from work or problems. It comes from trying to be the person everyone expects us to be.
Hello dear Holos & Lotus community,
For many years, I believed that being a good person meant always being available for others.
If someone needed help, I tried to help.
If someone asked me for a favor, it was hard for me to say no.
If an extra responsibility appeared, I usually found a way to take it on.
And although I never thought about it this way, I lived with the idea that I had to meet the expectations of the people around me.
Be a good daughter.
Be a good sister.
Be a good wife.
Be a good mother.
Be a good neighbor.
Be a responsible person.
Be someone others could always count on.
At first glance, none of those things seem negative.
In fact, many of them are valuable.
The problem is that over time I realized something that took me years to understand.
No matter how hard we try, we can never fully satisfy everyone's expectations.
The job that never ends
For a long time, I thought that if I did everything correctly, people would be satisfied.
That if I was responsible, kind, and helpful, everything would be fine.
But life taught me something different.
There will always be someone who thinks you could have done more.
Or done it better.
Or done it sooner.
Or done it differently.
And when we try to meet all those expectations, we enter a race with no finish line.
Because every person expects something different.
What is enough for one person may not be enough for another.
What seems generous to one person may seem obligatory to someone else.
Without realizing it, we start living too focused on what others think.
Trying to meet everyone's expectations is impossible because every person follows a different set of rules.
I remember many occasions when I agreed to do something even though I was tired.
Or moments when I said yes while wanting to say no.
Not because anyone forced me.
Most of the time, nobody pressured me.
It was simply my own desire not to disappoint anyone.
I worried about seeming selfish.
I worried about letting people down.
I worried that someone might think I was no longer as helpful or supportive as before.
And little by little, I took on responsibilities that were not always mine to carry.
The invisible weight of guilt
I think many people know this feeling.
The guilt that appears when we try to set a boundary.
The discomfort of saying, "I can't."
The fear that someone might be upset.
The worry about being judged.
Over the years, I realized that much of that weight did not come from others.
It came from me.
From the ideas I had built about how I was supposed to behave.
From the belief that a good person must always be available.
Always help.
Always solve problems.
But nobody can live like that forever.
Because even the most generous people have limits.
And recognizing those limits does not make us bad people.
It makes us human.
Sometimes saying no is the only way to say yes to ourselves.
What I learned too late
Today I still enjoy helping when I can.
I still value responsibility and commitment.
But I also try to remember something I used to forget.
I do not have to carry everything.
I do not have to meet every expectation.
I do not have to become the solution to every problem.
And most importantly, I do not need to feel guilty every time I set a reasonable boundary.
I learned too late that saying no does not make me a bad person.
It simply means that I also have needs, time, energy, and limits that deserve respect.
And I finally understood something I wish I had learned much earlier.
I was not born to fulfill the role others imagined for me. I was born to live my own life as best I can.
Thank you for reading.
The images are from Pixabay.
The English version was translated using DeepL Translate.
Thank you for reading.
Special thanks to @bradleyarrow for supporting the community.
!BBH

¡Felicidades! Esta publicación obtuvo upvote y fue compartido por @la-colmena, un proyecto de Curación Manual para la comunidad hispana de Hive que cuenta con el respaldo de @curie.
Si te gusta el trabajo que hacemos, te invitamos a darle tu voto a este comentario y a votar como testigo por La Colmena.
Si quieres saber más sobre nuestro proyecto, te invitamos a acompañarnos en nuestro servidor de Discord.
Congratulations @noraydaap! You have completed the following achievement on the Hive blockchain And have been rewarded with New badge(s)
Your next target is to reach 10000 upvotes.
You can view your badges on your board and compare yourself to others in the Ranking
If you no longer want to receive notifications, reply to this comment with the word
STOPexcelente tema algo super usual en estos dias con las redes sociales que promueven ser alguien perfecto pero listos para atacar cuando alguien dice algo o piensa diferente al resto
Así es amigo, gracias por comentar.