De alegrías, tristezas y océanos [Esp/Eng]

Hoy es el cumpleaños de una de esas personas que, sin estar en tu mismo suelo, logran echar raíces profundas en tu alma. Mientras escribo esto, intento ordenar un nudo que se formó hace horas en mi pecho, un nudo hecho de dos hilos completamente distintos: uno es de alegría pura y el otro es de una tristeza tranquila.
Mi amigo vive al otro lado del Atlántico y no es una metáfora. Hay un océano de por medio, husos horarios que nos roban las mañanas y un montón de kilómetros que ningún vuelo se digna a acortar de verdad.

Hace un rato me envió un vídeo donde aparece él, con esa luz en la mirada que solo tiene cuando se siente genuinamente querido, rodeado de sus amigos de allí. Están cantándole el "Feliz cumpleaños" en otro idioma, una lengua que yo no entiendo del todo, pero que entendí perfectamente por el tono. Sus manos aplauden, hay una tarta y, de fondo, la risa cálida de la gente que puede estar a su lado hoy. Mientras veía el vídeo, sonreí como una boba y sentí en mi pecho esa explosión de felicidad ajena que es tan poderosa como la propia, pero en cuanto el vídeo terminó, vino el silencio del chat y ese silencio de golpe me pesó.

Ahí me cayó encima la otra cara de esta moneda: la imposibilidad. Yo quiero ser más que un "like" en su publicación, más que un "feliz día" con fuegos artificiales virtuales. Yo quiero ser el abrazo que lo aprieta hasta que él diga "ya, ya, me ahogas" y quiero mirarlo a los ojos y decirle en vivo, con mi voz imperfecta y un poco rota de la emoción, lo que realmente significa para mí.
Las palabras escritas son maravillosas, pero a veces se quedan cortas y no alcanzan para transmitir el peso de un "te quiero" dicho en el momento justo, con el brazo rodeando los hombros de alguien. Definitivamente las palabras no pueden sustituir la calidez de una taza de café compartida en una terraza, o ese gesto tan simple como humano de reírse juntos de algo que solo ustedes dos entienden.

Después de todo, creo que aquí estoy, aprendiendo, y creo que precisamente de esto va el crecimiento personal: de hermanar contrarios, de llorar la distancia mientras se celebra el vínculo y, sobre todo, de permitirme estar triste por lo que no tengo, sin que esa tristeza opaque la inmensa gratitud por lo que sí tengo: un amigo que eligió contarme su alegría, que me incluyó a miles de kilómetros enviándome ese vídeo como diciéndome "tú también estás aquí conmigo".
Así que hoy abrazo la contradicción mientras le deseo todo lo bueno del mundo, y mientras tanto, guardo su abrazo en una lista de cosas pendientes para cuando el océano por fin nos deje cruzarlo. Hoy me reconcilio con la idea de que se puede estar feliz por alguien y, al mismo tiempo, extrañarlo con toda el alma, y que eso no es debilidad: es simplemente amor en estado puro.

✨¡𝑮𝒓𝒂𝒄𝒊𝒂𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒍𝒆𝒆𝒓! ✨
𝑺𝒊 𝒂ú𝒏 𝒏𝒐 𝒎𝒆 𝒄𝒐𝒏𝒐𝒄𝒆𝒔: 𝒔𝒐𝒚 𝒏𝒆𝒖𝒓ó𝒍𝒐𝒈𝒂 𝒚 𝒆𝒔𝒄𝒓𝒊𝒕𝒐𝒓𝒂 𝒄𝒖𝒃𝒂𝒏𝒂, 𝒎𝒂𝒅𝒓𝒆, 𝒎𝒖𝒋𝒆𝒓 𝒚 𝒔𝒐ñ𝒂𝒅𝒐𝒓𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒆𝒏𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓ó 𝒆𝒏 𝑯𝒊𝒗𝒆 𝒖𝒏 𝒉𝒆𝒓𝒎𝒐𝒔𝒐 𝒆𝒔𝒑𝒂𝒄𝒊𝒐 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒗𝒐𝒍𝒂𝒓.
𝑬𝒍 𝒕𝒆𝒙𝒕𝒐 𝒚 𝒍𝒂𝒔 𝒊𝒎á𝒈𝒆𝒏𝒆𝒔 𝒔𝒐𝒏 𝒅𝒆 𝒎𝒊 𝒂𝒖𝒕𝒐𝒓í𝒂, 100% 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏𝒐𝒔 (𝒔𝒊𝒏 𝑰𝑨).
𝑩𝒂𝒏𝒏𝒆𝒓 𝒅𝒊𝒔𝒆ñ𝒂𝒅𝒐 𝒑𝒐𝒓 𝑳𝒖𝒎𝒊𝒊.
¿𝑻𝒆 𝒈𝒖𝒔𝒕ó 𝒆𝒔𝒕𝒂 𝒑𝒖𝒃𝒍𝒊𝒄𝒂𝒄𝒊ó𝒏? 𝑽𝒐𝒕𝒂, 𝒄𝒐𝒎𝒆𝒏𝒕𝒂 𝒐 𝒓𝒆𝒃𝒍𝒐𝒈𝒖𝒆𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒂𝒚𝒖𝒅𝒂𝒓 𝒂 𝒅𝒆𝒔𝒑𝒍𝒆𝒈𝒂𝒓 𝒆𝒔𝒕𝒂𝒔 𝒂𝒍𝒂𝒔.💛

ENGLISH VERSION

Of joys, sorrows, and oceans

Today is the birthday of one of those people who, without being on the same ground as you, manage to take deep root in your soul. As I write this, I try to untangle a knot that formed in my chest hours ago, a knot made of two completely different threads: one of pure joy and the other of quiet sadness.
My friend lives on the other side of the Atlantic, and that is not a metaphor. There is an ocean between us, time zones that steal our mornings, and so many kilometers that no flight truly bothers to shorten.

A while ago, he sent me a video where he appears with that light in his eyes that only shows when he feels genuinely loved, surrounded by his friends there. They are singing "Happy Birthday" to him in another language, one I do not fully understand but which I understood perfectly through their tone. Their hands are clapping, there is a cake, and in the background, the warm laughter of the people who can be by his side today. As I watched the video, I smiled like a fool and felt in my chest that explosion of secondhand happiness that is as powerful as one's own. But as soon as the video ended, the silence of the chat came, and that silence suddenly weighed on me.

Then the other side of this coin fell upon me: impossibility. I want to be more than a like on his post, more than a "happy day" with virtual fireworks. I want to be the hug that squeezes him until he says "okay, okay, you're choking me," and I want to look him in the eye and tell him live, with my imperfect voice a little broken by emotion, what he truly means to me.
Written words are wonderful, but sometimes they fall short and cannot convey the weight of an "I love you" said at just the right moment, with an arm around someone's shoulders. Words definitely cannot replace the warmth of a shared cup of coffee on a terrace, or that simple, human gesture of laughing together at something only the two of you understand.

After all, I think here I am, learning, and I think this is exactly what personal growth is about: reconciling opposites, mourning the distance while celebrating the bond, and above all, allowing myself to be sad for what I do not have, without that sadness overshadowing the immense gratitude for what I do have: a friend who chose to share his joy with me, who included me from thousands of kilometers away by sending me that video as if to say "you are also here with me."
So today I embrace the contradiction as I wish him all the good in the world, and in the meantime, I keep his hug on a to-do list for when the ocean finally lets us cross it. Today I make peace with the idea that you can be happy for someone and at the same time miss them with all your soul, and that this is not weakness. It is simply love in its purest state.

✨𝑻𝒉𝒂𝒏𝒌𝒔 𝒇𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒂𝒅𝒊𝒏𝒈! ✨
𝑰𝒇 𝒚𝒐𝒖 𝒅𝒐𝒏’𝒕 𝒌𝒏𝒐𝒘 𝒎𝒆 𝒚𝒆𝒕. 𝑰’𝒎 𝒂 𝑪𝒖𝒃𝒂𝒏 𝒏𝒆𝒖𝒓𝒐𝒍𝒐𝒈𝒊𝒔𝒕 𝒂𝒏𝒅 𝒘𝒓𝒊𝒕𝒆𝒓, 𝒂 𝒎𝒐𝒕𝒉𝒆𝒓, 𝒂 𝒘𝒐𝒎𝒂𝒏, 𝒂𝒏𝒅 𝒂 𝒅𝒓𝒆𝒂𝒎𝒆𝒓 𝒘𝒉𝒐’𝒔 𝒇𝒐𝒖𝒏𝒅 𝒊𝒏 𝑯𝒊𝒗𝒆 𝒂 𝒃𝒆𝒂𝒖𝒕𝒊𝒇𝒖𝒍 𝒔𝒑𝒂𝒄𝒆 𝒕𝒐 𝒔𝒐𝒂𝒓.
𝑨𝒍𝒍 𝒕𝒆𝒙𝒕 𝒂𝒏𝒅 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒆𝒔 𝒂𝒓𝒆 𝒎𝒚 𝒐𝒓𝒊𝒈𝒊𝒏𝒂𝒍 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒕𝒊𝒐𝒏𝒔, 100% 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏-𝒎𝒂𝒅𝒆 (𝒏𝒐 𝑨𝑰).
𝑩𝒂𝒏𝒏𝒆𝒓 𝒅𝒆𝒔𝒊𝒈𝒏𝒆𝒅 𝒃𝒚 𝑳𝒖𝒎𝒊𝒊.
𝑳𝒐𝒗𝒆𝒅 𝒕𝒉𝒊𝒔 𝒑𝒐𝒔𝒕? 𝑼𝒑𝒗𝒐𝒕𝒆, 𝒄𝒐𝒎𝒎𝒆𝒏𝒕, 𝒐𝒓 𝒓𝒆𝒃𝒍𝒐𝒈 𝒕𝒐 𝒔𝒑𝒓𝒆𝒂𝒅 𝒕𝒉𝒆 𝒘𝒊𝒏𝒈𝒔 𝒐𝒇 𝒄𝒓𝒆𝒂𝒕𝒊𝒗𝒊𝒕𝒚! 💛
Maravillosa publicación mi querida amiga donde tan bien expresas esas tremendas paradojas que tiene la vida, por una parte resaltar en toda su grandeza, en toda su espesura y frondosidad ese inmenso sentimiento que se llama amistad, que es más fuerte que el tiempo, que los espacios, que los océanos, que las posibilidades de los abrazos físicos, reales, tan llenos de presencia, de calor y aliento que realmente nos pone en contacto.
La otra cara de la moneda, la de la tristeza, la de la nostalgia, la de la saudade (prefiero esa palabra de origen portugués porque contiene algo más, dice más que nuestras castellanas nostslgia o melancolía) y son lo que muchos llaman el duelo migratorio aunque la mayoría lo refieren al que partió pero sin embargo se vivencia de uno u otro lado y tú nos expresas tan bien con la magia con que usas las palabras que nos lo haces sentir a nosotros tan igual que declamamos 'melancolía saca tu pico ya'...Pero esperando, deseando yo, que te sirva como un poco de consuelo, estoy seguro, pienso, que el amor también lleva su poco de dolor, su poco de ausencia y tiempo detenido que hará más intensos, más intensos los abrazos, cuando tal cual salomónicamente esta expresado, como que hay tiempo para todo, llegue pues el tiempo de los reencuentros...Voto por ello mi querida amiga...