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◈ Holos&Lotus

Los disgustos que nadie ve

🌸💮🌸💮🌸💮🌸💮🌸💮🌸💮🌸💮🌸💮🌸Hay disgustos que para otras personas pueden parecer pequeños, pero que a uno le quitan el sueño, le pesan en el pecho y le acompañan durante todo el día.

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Con los años he aprendido que el estrés no siempre llega por los grandes problemas. A veces nace de esos detalles que solo entiende quien ama profundamente a alguien.

Cuando era niña jamás pensé que un día iba a crecer y que mis padres envejecerían. Uno siempre cree que los padres serán eternos, que siempre estarán fuertes para cuidarnos y protegernos. Nunca imaginamos que llegará el momento en que los papeles cambien y seamos nosotros quienes tengamos que velar por ellos.

Mi papá vive en otra parte del pueblo con su esposa. Todos los días voy a verlo. Le llevo su desayuno o su comida, converso con él, me siento un rato a su lado. No es una obligación; es una necesidad de mi corazón. Siento que cada minuto que comparto con él vale más que cualquier otra cosa.

Hace poco, con mucho sacrificio, pude comprar una pequeña estación de energía EcoFlow. Para muchos será solo un aparato, pero para mí representa tranquilidad. Gracias a ella puedo tener un poco de luz en la casa y también llevarla donde mi papá para cargar su ventilador recargable, su linterna y algunas cosas que necesita para soportar los apagones.

Aquella mañana salí convencida de que no hacía falta llevarla porque había corriente cuando salí de mi casa. Pensé que del otro lado del pueblo, donde vive él, también tendrían electricidad y que su esposa habría puesto todo a cargar.

Pero cuando llegué, me encontré con otra realidad.

Allá no había luz.

Sentí un vacío enorme. Lo primero que pensé fue en el calor que iba a pasar mi papá durante todo el día sin su ventilador cargado. Empecé a sentir una culpa inmensa, aunque realmente yo no tenía cómo saber que allí estarían sin corriente.

Pasé el día entero con ese pensamiento dando vueltas en mi cabeza. Quise regresar a buscar la estación de energía, pero el dolor en mis pies era tan fuerte que apenas podía caminar. Ni siquiera tenía una pastilla para aliviarme y volver a salir.

Y mientras las horas pasaban, yo seguía imaginando a mi papá pasando calor, sin su ventilador, esperando a que regresara la electricidad.

Así son los disgustos que cargamos muchas personas. No siempre nacen de un problema enorme. A veces vienen de sentir que no pudimos hacer todo lo que queríamos por quienes amamos.

La situación que vivimos con los apagones nos obliga a tomar decisiones todos los días. Nunca sabemos dónde habrá corriente y dónde no. Vivimos haciendo cálculos, organizando horarios, pensando qué cargar primero y qué dejar para después. Y esa incertidumbre también cansa.

Hay personas que creen que el estrés solo viene del trabajo o de las deudas. Yo creo que también nace del amor. Porque cuando amas de verdad a tus padres, cualquier cosa que les falte te duele como si te faltara a ti.

Hoy entendí que no debo castigarme por algo que escapaba de mis manos. Hice lo que pude con la información que tenía en ese momento. Sin embargo, el corazón de una hija casi nunca entiende de razones cuando siente que pudo haber hecho un poco más.

Mientras tenga fuerzas seguiré visitando a mi papá, llevándole su comida, sentándome a conversar con él y haciendo todo lo posible para que sus días sean un poquito más llevaderos.

Porque al final, cuidar a quienes un día nos cuidaron es una de las formas más sinceras de agradecer toda una vida de amor.

Y aunque los disgustos a veces me roben la paz, jamás permitirán que me roben el privilegio de seguir estando al lado de mi padre.
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Gracias a todos los que leen y apoyan este blog gracias Ami hija @diazktty y a su marido @valderalazaro los cuales están me han dado está gran familia y a la comunidad BBH que siempre apoyan nuestro contenido

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2 comments

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!BBH !ALIVE

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Uno de los grandes enemigos del ser humano, los disgustos.
Gracias, @milagroscmiranda
Saludos y bendiciones.

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