February 4th: World Cancer Day / 4 de febrero: día de la lucha contra el cáncer (eng-esp)

avatar

Greetings, my friends.

For me, self-care ceased to be a luxury or a trendy phrase a long time ago. It became a non-negotiable responsibility, especially when we talk about cancer prevention, and in particular, breast cancer prevention.
This is an act of care and love for myself, of common sense and responsibility towards the life I have. And not only that: it is the foundation from which I can care for my family. If I don't have my health, I have nothing. And in this matter, prevention and early detection are everything.

My first commitment is to observation and palpation. I examine my breasts every month, approximately one week after my period ends.

When I shower, I've created a routine: first, I stand in front of the mirror with my arms at my sides, then raised. I look for changes: dimpling, wrinkles, redness, changes in shape or size, or any fluid in my breasts.
Then, lying down with a folded towel under my shoulder, I use the pads of my three middle fingers to feel the opposite breast in circular motions, covering the entire area from my armpit to my sternum. I press gently but firmly. I know my body's normal texture well. This gives me a reference point to identify any lumps, knots, or thickening that are new or different.


source

If I find anything, anything out of the ordinary, my rule is clear: I go to the doctor immediately. I don't wait a month to see if it disappears. I don't let fear or shame paralyze me.

When it comes to cancer, time is the most critical factor. Early detection can mean less aggressive treatment, more options, and a much higher chance of remission.

A lump isn't necessarily cancer, but only a professional, with tools like a mammogram or ultrasound, can determine that. My job isn't to diagnose: it's to alert.


source

Prevention goes beyond self-examination. It's something I practice every day. My diet is my preventative medicine. I've minimized ultra-processed foods, added sugars, and processed red meat. I try to fill my plate with color: leafy greens, broccoli, berries, and legumes. I've increased my fiber intake. It's not about a perfect diet, but about making conscious choices most of the time.

Exercise is another key element. I don't go to the gym to compete, but to move. I try to get at least an hour of moderate activity every day, like brisk walking. This not only helps me maintain a healthy weight, reducing my risk of several types of cancer, but it also regulates my hormones and reduces stress, another silent risk factor.


source

Other measures are just as important: I limit my alcohol consumption. Studies are clear about its link to breast cancer. I completely avoid tobacco. I wear sunscreen every single day, without exception. I attend my annual gynecological checkups and follow the recommendations for when to get a mammogram based on my age and family history.

This approach doesn't make me feel invincible, but it does give me a sense of control and peace. I can't eliminate all risks—genetics plays a role—but I can do everything in my power to strengthen my body and be vigilant. Self-care, in this sense, is my first line of defense. It's an act of self-love that translates into concrete actions, month after month, day after day.


En español


Saludos, amigas mías.

El autocuidado, para mí, dejó de ser un lujo o una frase de moda hace tiempo. Se convirtió en una responsabilidad no negociable, especialmente cuando hablamos de la prevención del cáncer, y en particular, del cáncer de mama.
Esto un acto de cuidado y amor hacia mi misma, de sentido común y responsabilidad hacia la vida que tengo. Y no solo eso: es la base desde la cual puedo cuidar a mi familia. Si no tengo salud, no tengo nada. Y en este tema, la prevención y la detección temprana son todo.

Mi primer compromiso es con la observación y la palpación. Me examino los senos todos los meses, aproximadamente una semana después de que termine mi período.
Al bañarme he creado una rutina: primero frente al espejo, con los brazos a los lados y luego levantados. Busco cambios: hoyuelos en la piel, arrugas, enrojecimiento, cambios en la forma o tamaño, o fluido en los senos.
Luego, acostada, con una toalla doblada bajo el hombro, uso las yemas de los tres dedos centrales para palpar el seno contrario en movimientos circulares, cubriendo toda el área desde la axila hasta el esternón.
Presiono suave, pero con firmeza. Conozco bien la textura normal de mi cuerpo. De ese modo tengo una referencia, para poder identificar cualquier bulto, nudo o engrosamiento que sea nuevo y diferente.


fuente

Si encuentro algo, cualquier cosa fuera de lo común, mi regla es clara: acudo al médico de inmediato. No espero un mes a ver si desaparece. No dejo que el miedo o la vergüenza me paralicen.
En lo que al cáncer respecta, el tiempo es el factor más crítico. Una detección temprana puede significar un tratamiento menos agresivo, más opciones y una probabilidad de remisión mucho mayor.
Un bulto no es necesariamente cáncer, pero solo un profesional, con herramientas como la mamografía o una ecografía, puede determinarlo. Mi tarea no es diagnosticar: es alertar.


fuente

La prevención va más allá de la autoexploración. Es algo que aplico día a día. Mi alimentación es mi medicina preventiva. Reduje al mínimo los alimentos ultraprocesados, los azúcares añadidos y las carnes rojas procesadas. Intento que mi plato esté lleno de color: verduras de hoja verde, brócoli, frutos rojos, legumbres. Aumenté mi ingesta de fibra. No se trata de una dieta perfecta, sino de elecciones conscientes la mayor parte del tiempo.

El ejercicio es otro pilar. No voy al gimnasio a competir, sino a moverme. Trato de hacer al menos una hora de actividad moderada cada día, como caminar a paso rápido. Esto no solo ayuda a mantener un peso saludable, reduciendo el riesgo de varios tipos de cáncer, sino que regula mis hormonas y reduce el estrés, otro factor de riesgo silencioso.


fuente

Otras medidas son igual de importantes: limito el consumo de alcohol. Los estudios son claros sobre su vínculo con el cáncer de mama. Evito completamente el tabaco. Uso protector solar todos los días, sin excepción. Asisto a mis revisiones ginecológicas anuales y sigo las recomendaciones sobre cuándo hacerme una mamografía según mi edad y antecedentes familiares.

Este enfoque no me hace sentir invencible, pero sí me da una sensación de control y paz. No puedo eliminar todos los riesgos, la genética juega su papel, pero sí puedo hacer todo lo que está en mi mano para fortalecer mi cuerpo y estar atenta. El autocuidado, en este sentido, es mi primera línea de defensa. Es un acto de amor propio que se traduce en acciones concretas, mes a mes, día a día.



0
0
0.000
0 comments