Proud of my sons / Orgullosa de mis hijos (eng-esp)

Hello, my friends.

I think what I'm about to say has been said and taken for granted thousands of times: I'm very proud of my sons.

I have two sons: Carlos, the oldest, is 16, and Diego will be 15 in two months. It might seem like a mother's blind love, but it's not just that. It's true that, from time to time, love clouds my judgment, but what I'm going to talk about today is purely objective.

I'm going to tell you about my children as music students. Both have followed in their parents' footsteps and study classical guitar at the "El Cucalambé" professional arts school.

Both are students who get top marks on almost all their exams. They have a natural talent for music, one that neither their father nor I possess.
Even at their young age, they have participated as soloists in numerous professional events, both in our province and in other cities throughout the country.
Diego, in fact, is officially the youngest guest at the Patria Chica event in the city of Contramaestre (he was 13 years old).

Even before graduating, both are currently working as pre-professional interns with the Isaac Nicola Guitar Orchestra, one of the best and largest orchestras in the country.

In addition to playing classical guitar, Carlos also plays electric guitar in his father's rock band.

We have been helping them perform and play in public since they were little. In this way, we have been preparing them for professional life, to the point that, in terms of repertoire, both are more advanced than the rest of their classmates.

Furthermore, I have had the pleasure and the honor of playing alongside them at several of the most important moments of my professional career, such as my concert celebrating 30 years as an artist...

And at the concert in Ciego de Ávila, where we also formed an impromptu guitar ensemble to perform my arrangement of Un día de noviembre by Maestro Leo Brouwer.

They haven't even graduated yet, and they already have more impressive resumes than many other artists. They are excellent professionals and performers; top students and wonderful children... what more could one ask for?

That's why I tell you I'm so proud of my children. It's not a cliché, it's the truth.


Versión en español


Hola, amigas mías.

Creo que lo que voy a decir aquí, se ha dicho y dado por sentado miles de veces: estoy muy orgullosa de mis hijos.

Tengo dos hijos varones: Carlos, el mayor tiene 16 y Diego va a cumplir 15 en dos meses.
Puede que parezca amor ciego de madre, pero no es solo eso. Cierto que, de vez en cuando, el amor no me deja ver con claridad, pero en lo que voy a hablar hoy, no hay nada más que objetividad.

Voy a hablarles de mis hijos como estudiantes de música. Ambos han seguido los pasos de sus padres y estudian guitarra clásica en la escuela profesional de arte “El Cucalambé”.
Ambos son estudiantes de 100 puntos en casi todos los exámenes. Tienen un talento natural para la música, que ni su padre ni yo.
Ya con la corta edad que tienen, han participado como solistas concertistas en múltiples eventos profesionales, tanto en nuestra provincia como en otras ciudades del país.
Diego, de hecho, es oficialmente el invitado oficial de menor edad del evento Patria Chica, en la ciudad de Contramaestre (fue a los 13 años).

Aún sin graduarse ambos se encuentran trabajando a modo de práctica pre profesional en la Orquesta de Guitarras “Isaac Nicola”, una de las mejores y la mayor orquesta del país.
Carlos, además de tocar la guitarra clásica, también toca la guitarra electrica en el grupo de rock de su padre.

Desde que son pequeños los hemos adaptado a presentase en público y tocar. De ese modo los hemos ido preparando para la vida profesional, al punto de que, en cuanto a repertorio, ambos van más adelantado que el resto de sus compañeros de año.
Además, he tenido el placer y el orgullo de tocar junto a ellos en varios de los momentos más importantes de mi carrera profesional, como en mi concierto por mis 30 años de vida artística...

Y en la jornada de concierto de Ciego de Ávila, donde, además, creamos un conjunto de guitarras ocasional, para interpretar un arreglo mío de Un día de noviembre, del Maestro Leo Brouwer.

Aún no se han graduado y tienen más currículum que otros artistas. Son excelentes profesionales e intérpretes; alumnos de notas de excelencia y mejores hijos..., imposible de pedir.
Por eso les digo que estoy muy orgullosa de mis hijos. No es cliché, es una realidad.



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Me alegra infinitamente que puedas sentirte orgullosa del talento, los resultados, la aptitud y el virtuosismo de tus hijos. De por sí todos los padres nos sentimos felices y orgullosos de nuestros hijos pero cuando las realizaciones son palpables, contables pues entonces no podemos sentirnos más satisfechos de la vida y esa infinita bendición. Muchos éxitos y proyectos cumplido les deseo. Encantado y también orgulloso de ellos porque por extensión también los hijos de los amigos que apreciamos mucho, sentimos una gran satisfacción por sus logros y actitudes.

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Has creado a una familia hermosa donde el talento y la luz se reflejan en cada sendero que transitan. ¡Felicitaciones!

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Incredible achievement for both your sons and for you as parents. Their talent, discipline and early professional experiences truly show how well they been guided and supported. You have every reason to be proud. ❤️

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