The important thing is to be better than yesterday / Lo importante es ser mejor que ayer (eng-esp)

Hello, friends of @holos-lotus.

I've always been in favor of competition, as long as it's healthy. Competition in economic terms, even in sports, also helps us grow and motivates us to be better.

However, the real competition is the one we should have with ourselves: striving to be better than we were yesterday.

Comparing yourself to others is naive. It's also distracting and wears down our minds and bodies. This is because there will always be someone better than you at something, without exception.

And there will always be someone worse.

It's a meaningless equation. If we look at those at the top, we focus on their destination, but we don't see the path they traveled. Their example may be ineffective if, in trying to follow it, we only find frustration because we can't keep up with their pace or achieve their results.
That comparison doesn't take into account our starting point, our resources, our stage of life. It only creates a debt to something external.

On the other hand, if we only focus on those who are worse than us, the effect is even more damaging. We fall into arrogance. We cultivate a false belief that we are already good enough, that we have arrived. That is the end of growth.

As individuals and as professionals, we stagnate. We stop striving because the mirror we choose reflects a flattering and distorted image. It is a comfortable and dangerous self-deception.

That's why I say that the real competition, the only rival that matters, is ourselves. Yesterday's version.

When you internalize that the goal is to be better than that past version, everything changes. You stop looking to the sides and look back, at your own past.

This approach forces you to pay more attention to your flaws in order to fix them, rather than to your virtues in order to celebrate them. It makes you analyze your mistakes, your laziness, your fears of yesterday. Not to flagellate yourself, but to identify a specific area for improvement.

That is a brutal and necessary lesson in humility. It reminds you that you are not a finished product, that you have flaws, but that you have the power to work on them.

This perspective kills two birds with one stone: it frees you from envy and pride. You don't envy your neighbor because your race is against yourself. And you don't become vain because your only measure of success is surpassing yourself, not someone else.

Never seek external validation. Focus on taking each step with consistency and discipline. Validation will come on its own, internally, with every small advance. When you manage your patience better today than yesterday, when you lift five more kilos, when you learn something you didn't know, when you respond calmly where you previously reacted with anger.

In each of those moments, you confirm that you are on the right path. You don't need applause to realize it.

Applause is good, of course. But those come on their own when our effort and work bear fruit. They fall under their own weight. Forget them and focus on what you must.

That's when your focus shifts from the result to the process. You stop obsessing over the trophy and become obsessed with the training. With the correct repetition. With the habit.

And then, every day you improve, even if it's just one percent, becomes a small victory over yourself.

These victories accumulate. They aren't spectacular, they aren't usually public, but they are solid. They build character.

At the end of the year, you don't look at who you surpassed, you look at how much you've grown from who you were twelve months ago. And that's the only metric that matters. The one that begins and ends with you.

In the end, you realize that what's important isn't beating your opponent, but being better than you were yesterday.


Versión en español


Hola, amigos de @holos-lotus.

Siempre he estado a favor de la competencia, siempre y cuando sea una competencia sana. La competencia en términos económicos, incluso en el deporte, también nos hace crecer, nos estimula a ser mejores.
Sin embargo, la verdadera competencia es la que debemos tener con nosotros mismos. De que lo que somos hoy sea mejor de lo que fuimos ayer.

Compararse con otros es ingenuo. Además, distrae y desgasta nuestra mente y nuestro físico. Lo es porque siempre, sin excepción, habrá alguien mejor que tú en algo.
Y siempre habrá alguien peor.
Es una ecuación sin sentido. Si miramos a los que están arriba, nos fijamos en su punto de llegada, pero no vemos el camino que recorrieron. Puede que su ejemplo no sirva si, al intentar seguirlo, solo encontramos frustración porque no logramos alcanzar su ritmo o sus resultados.
Esa comparación no tiene en cuenta nuestro punto de partida, nuestras herramientas, nuestro momento vital. Solo genera una deuda con algo ajeno.

Por otro lado, si solo nos fijamos en los que son peores que nosotros, el efecto es aún más dañino. Caemos en la soberbia. Engordamos una falsa creencia de que ya somos lo suficientemente buenos, de que hemos llegado. Ese es el fin del crecimiento.
Como personas y como profesionales, nos estancamos. Dejamos de esforzarnos porque el espejo que elegimos nos devuelve una imagen halagadora y distorsionada. Es un autoengaño cómodo y peligroso.

Por eso digo que la verdadera competencia, el único rival que importa, somos nosotros mismos. El de ayer.
Cuando internalizas que el objetivo es ser mejor que esa versión pasada, todo cambia. Dejas de mirar a los lados y miras hacia atrás, a tu propia huella.
Este enfoque te obliga a prestar más atención a tus defectos para solucionarlos, que a tus virtudes para celebrarlas. Te hace analizar tus errores, tus perezas, tus miedos de ayer. No para flagelarte, sino para identificar un punto de mejora concreto.
Eso es una lección de humildad brutal y necesaria. Te recuerda que no eres un producto terminado, que tienes fallas, pero que tienes el poder de trabajarlas.

Esta visión mata dos pájaros de un tiro: te libera de la envidia y del orgullo. No envidias al de al lado porque tu carrera es contra ti. Y no te envaneces porque tu único parámetro de éxito es superarte a ti mismo, no a otro.
Nunca busques validación externa. Concéntrate en dar cada paso con constancia y disciplina. La validación llegará sola, interna, en cada pequeño avance. Cuando hoy manejas mejor tu paciencia que ayer, cuando levantas cinco kilos más, cuando aprendes algo que ignorabas, cuando respondes con calma donde antes reaccionabas con ira.
En cada uno de esos momentos, confirmas que vas por el buen camino. No necesitas aplausos para darte cuenta.
Los aplausos son buenos, claro. Pero esos vienen por sí solos cuando nuestro esfuerzo y trabajo dé sus frutos. Ellos caen por su propio peso. Olvídalos y enfócate en lo que debes.

Es entonces cuando el foco de tu atención pasa del resultado al proceso. Dejas de obsesionarte con el trofeo y te obsesionas con el entrenamiento. Con la repetición correcta. Con el hábito.
Y entonces, cada día que mejoras, aunque sea un uno por ciento, se convierte en una pequeña victoria sobre ti mismo.
Esas victorias se acumulan. No son espectaculares, no suelen ser públicas, pero son sólidas. Forman el carácter.

Al final del año, no miras a quién superaste, miras cuánto creciste desde el que eras doce meses atrás. Y esa es la única métrica que importa. La que empieza y termina en ti.
Al final te das cuenta que lo importante no es vencer al contrario, sino ser mejor que ayer



0
0
0.000
2 comments
avatar

Sending great vibes and Ecency votes your way.

0
0
0.000
avatar

¡Felicitaciones!


Has sido votado por @entropia

Estás participando para optar a la mención especial que se efectuará el domingo 21 de diciembre del 2025 a las 8:00 pm (hora de Venezuela), gracias a la cual el autor del artículo seleccionado recibirá la cantidad de 1 HIVE transferida a su cuenta.

¡También has recibido 1 ENTROKEN! El token del PROYECTO ENTROPÍA impulsado por la plataforma Steem-Engine.


1. Invierte en el PROYECTO ENTROPÍA y recibe ganancias semanalmente. Entra aquí para más información.

2. Contáctanos en Discord: https://discord.gg/hkCjFeb

3. Suscríbete a nuestra COMUNIDAD y apoya al trail de @Entropia y así podrás ganar recompensas de curación de forma automática. Entra aquí para más información sobre nuestro trail.

4. Visita nuestro canal de Youtube.

Atentamente

El equipo de curación del PROYECTO ENTROPÍA

0
0
0.000